lunes, 16 de diciembre de 2013

Milano


Hace un mes decidimos hacer un viaje.Iba a ser el “petardazo” final a estos tres meses viviendo en Italia. Barajamos varios destinos y al final decidimos pasar dos días en Milán.

El destino (siempre tan oportuno) hizo de la suyas y casualmente el fin de semana que nosotras teníamos billetes para Milán había una fiesta de la ESN: El Capo D´Anno universitario. Una fiesta con Erasmus de toda Italia que al igual que nosotras habían elegido Milán para despedir el año.


El destino (siempre tan oportuno) y ESN Pisa organizaron una fiesta de despedida el viernes en el mítico Akua Keta. Todos los Erasmus juntos en la discoteca de siempre y barra libre.

¿El resultado? Salimos de Pisa Centrale a las cinco de la mañana aún con la copa en la mano. (Veloce perdió el tren) Nada más subir encontramos seis asientos que transformamos en tres camas y ¡a dormir!. Poco duro nuestra felicidad. Dos horas más tarde el revisor nos despertaba y nos indicaba el asiento que nos correspondía. Así llegamos a Milán, con cuatro horas maldormidas y un dolor de espalda.


Primer destino: Duomo.
El Duomo de Milán es ESPECTACULAR y la situación fue muy graciosa. Estábamos “de volatín” (Como dice Paloma) sentadas en la Piazza del Duomo,el sol pegando fuerte y una hamburguesa de un euro. Cuando recuperamos un poco visitamos la catedral, recorrimos la Galeria Vittorio Emanuele II, dimos la obligada vuelta a los “atributos” del toro, vimos el Teatro de la Scala y el Castello Sforzesco.
Si tuviera que definir Milán con una palabra es Postureo. Milán es tiendas, moda, el Duomo y gente guapa.


Después de cenar nos fuimos al Capo d´Anno. Una discoteca enorme llena de gente y unas copas. Me lo pasé fenomenal pero he de decir la verdad y mientras bailaba me dolía todo el cuerpo.¡No podía con el alma!


 Dormimos cuatro horas y a recorrer Milán. Volvimos a coger el metro con destino Duomo, al subir las escaleras un violín tocaba el Canon de Pachelbel, los puestos de toldos rojos vendían dulces de Navidad y cuatro idiotas bailaban en la Piazza del Duomo. Es como esa frase que dice “Como cuando eres feliz,y se te nota”

Recorrimos el cuadrilátero de la moda y nos quedábamos embobadas en todos los escaparates.

Porta Venezia y Naviglio

Naviglio es una zona de canales cercana a Porta Genova. No nos llamaba especialmente la atención pero al final,nos animamos a ir.



Me encantó. Cualquiera que lea esto y tenga intención de ir a Milán que “pierda”una mañana en Naviglio. Era un canal rodeado de restaurantes y un mercadillo vintage donde vendían de todo: máquinas de coser, abrigos de pelo, cubertería, muebles, zapatos…Encontramos un puesto lleno de libros. Nos acercamos a curiosear y encontré un libro de fotografía con imágenes preciosas Un giorno nella vita della Italia.
Me acerqué al señor y le pregunté si realmente aquel libro tan bonito solo costaba dos euros. Me sonrió y contestó que si. Le pagué los dos euros y me fui con mi libro.



A las seis de la tarde partía un tren de Milano Centrale y “alguien” volvía a Pisa devorando un libro y feliz. Después de dormir todas las horas que le debía a la cama me despierto con una asignatura aprobada.Desayuno, pienso en mi fin de semana, lo escribo y hago dos maletas.



Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota

o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes.
(tu risa es una ducha en el infierno).
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
"Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno"


El desayuno .Luis Alberto de Cuenca





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